Nosotros

Llevábamos tiempo con ganas de cambiar de aires, salir de España y probar algo distinto. Pero el tiempo pasa a una velocidad pasmosa y no fue hasta febrero de 2013 cuando pusimos fecha y todo cambió. Pero antes de nada, vamos a presentarnos.

Nosotros somos Diana y Javier. Actualmente vivimos en Sydney, Australia. Llegamos en 2015 con la idea de trabajar uno o dos años y seguir viaje, pero no imaginábamos que la experiencia australiana daría tanto de sí. Profesionalmente nos ha dado un empujón enorme, aunque lo más importante está por llegar y pasaremos a ser tres :)

Preparando el viaje

reunidos
En una de Las primeras reuniones, sin la más mínima idea de cómo ponerlo en marcha pero con unas ganas enormes de viajar.

Si nos remontamos al comienzo de todo, el punto de inflexión fue poner una fecha en el calendario. Nosotros fijamos el 14 de mayo de 2014 para tener un año en el que ahorrar y descubrir cómo poner una cosa así en marcha. Así que si estás leyendo esto con ganas de viajar y no tienes ni un duro y ni idea de cómo hacer algo así, no te desanimes, sólo necesitas saber si realmente es esto lo que quieres, y si es así fija una fecha y desde ya esa es tu prioridad. Nosotros pusimos en la pared un mapa del mundo de 2 metros y un calendario con todos los meses hasta la fecha, de esta forma eso era lo primero que veíamos cada día al despertarnos.

Respecto al viaje, más allá de la ruta en sí, para nosotros suponía comenzar una nueva etapa. La primera parte está más o menos clara, que era llegar al Sudeste Asiático. Pero una vez allí las opciones no estaban claras. Finalmente decidimos no regresar, probar un nuevo camino que de momento nos llevaba hasta Australia.

El viaje

Desde la moto
Cruzando Myanmar.

Nos apasionaba la idea de dedicar un tiempo a viajar, y había que intentarlo. Ha sido una experiencia brutal, intensa, emocionante. Una de las mejores decisiones que podíamos haber tomado.

Un viaje así no da superpoderes, pero te expone a muchas cosas en muy poco tiempo y está bien llevarse esas lecciones. También es importante pasar página, no quedarse en bucle rememorándolo, es sólo una experiencia más y queda muschísima vida por disfrutar.

reflejos
La belleza de lo cotidiano.

Es complejo lidiar con los miedos, no sólo con los propios sino con los miedos de los demás también. Si nos tuviésemos que quedar con algo, es con el apoyo incondicional de famila y amigos. Al final no tienes mucho más que eso, y si es cierto que al comienzo te tienes que enfrentar a comentarios de todo tipo, principalmente de la gente que menos te conoce, también expone a toda esa gente incondicional que nos ha apoyado antes durante y después.

Acampada
Llamarle casa a esto tiene su gracia, pero sí, en cierto modo fue un hogar.

Cuando comenzamos el viaje ya llevábamos 14 años juntos, así que no supuso mucho esfuerzo pasar 24 horas al día juntos, al contrario, al llegar a Australia nos costó romper con ese día a día juntos sobre la moto. Lo de viajar acompañado es algo muy personal, pero para nosotros fue lo mejor del viaje, tal vez menos espiritual pero sin duda muy divertido.

Primeros dos años en Australia

Llegada a Australia
Primera semana en Australia. Foto justo después de sacar la moto del aeropuerto.

El comienzo en Australia fue bastante salvaje. Sin dinero, ni casa, ni trabajo y para colmo una moto matriculada en Europa. Pero todo es echarle ganas y al final las cosas fueron saliendo. La suerte sin duda hay que buscarla, así que si no te importa poner pizzas, limpiar baños y verte sobrepasado por el idioma, al final puede que todo salga como querías.

En la actualidad

Los dos
A veces llega todo de golpe. El 2017 fue un año repleto de emociones.

Desde que nos concedieron la visa de trabajo todo cambió. En los últimos 6 meses ha pasado de todo, no hay nada como saber que vamos a ser padres para acelerar el ritmo. Hemos cambiado de piso, Diana ha conseguido el trabajo que quería, a mí me han ascendido, e incluso los pequeños baches los afrontamos con nueva energía.

Cangueo
elfie con un canguro.

Mucha gente nos pregunta qué haremos en el futuro. Lo cierto es que no tenemos ni idea de dónde estaremos en 5 años, pero al igual que antes de comenzar el viaje, sabemos la dirección que queremos que tome nuestra vida, así que toca disfrutar el momento, seguir preparándonos para la nueva etapa, y cuando toque tomar de nuevo decisiones ya veremos qué haremos.

¿Y qué pasó con la moto?

La moto
Por playas australianas.

La moto sigue siendo un monstruo pero que funciona perfecto! Ahora es una moto australiana, y por si alguien está pensando en importar una moto a Australia, casi mejor que lo piense dos veces, ha sido un infierno burocrático. Pero una vez hecho, ahí sigue dispuesta a hacer kilómetros o como mínimo llevarnos cada día al trabajo.